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La motivación que necesitas.


   Cómo en todos  los aspectos de la vida, nuestra mente puede ser nuestra mejor aliada o el gran enemigo que nos impida conseguir nuestros objetivos. Ésa máxima también se aplica, como no al mundo de la guitarra, por lo que si estás leyendo esto, como futuro guitarrista deberemos cuidar los pequeños detalles tanto en nuestro estado físico como en el psicológico, puesto que éstos marcaran sin duda la diferencia a la hora de alcanzar nuestras metas.


Qué es la motivación?

  La motivación es la fuerza motriz que nos empuja a movernos.
  A veces, la motivación nos llega de un estímulo exterior como podrá ser una moda, las ganas de impresionar o de conquistar a alguien. Ésa motivación exterior nos dará una fuerza inicial arrolladora para trabajar más y lograr el objetivo pero, esa motivación no debería ser el motor principal, la única razón por la que comencemos a tocar.

  La moda pasará y llegará otra, puede que no consigamos impresionar a esa persona nunca o si lo hacemos, ya no nos interese seguir, en ese caso la pregunta ¿Por qué lo hago? ¿Para qué sigo aprendiendo a tocar? Será inevitable.
  Con la motivación externa como único aliciente es raro que lleguemos a ser buenos guitarristas.



  Sin embargo la motivación que nace de nosotros porque queremos ser mejores, para ver nuestras habilidades evolucionar, la que tiene que ver con nuestra autorrealización, esa, es la motivación que más funciona a largo plazo y recuerda que, aprender a tocar la guitarra es una carrera de larga distancia y seguro que en algún momento de esa larga carrera, necesitemos tirar de nuestra motivación interna.

Marcarse metas.


  A la hora de aprender a tocar la guitarra nos debemos diseñar un plan que nos lleve a la consecución del objetivo final.
  Dentro de ese plan nos marcaremos objetivos a corto plazo, factibles de alcanzarlos. Ese plan y esos objetivos a corto plazo nos ayudarán a mantener la motivación durante todo nuestro aprendizaje. Si eres autodidacta, estos pasos serán cruciales ya que aprender a tocar la guitarra de manera autodidacta suele ser más duro y complicado. Es importantísimo no olvidar que debemos disfrutar del aprendizaje en todo momento.

Prevenir la desmotivación.


  Sería muy importante saber que nos está pasando por la cabeza cuando nos desmotivamos y analizarlo. Una lección o ejercicio demasiado difícil  para nuestro nivel, nuestra impaciencia o un mal momento personal requieren tratamientos diferentes.

  En el caso de la dificultad excesiva lo mejor es bajar a una meta más asequible, si el problema es la impaciencia, puede que haya llegado la hora de preguntarnos "Es realmente tocar la guitarra lo que me gusta? Quiero hacer el esfuerzo y disfrutar del proceso de aprendizaje?" Porque ese proceso de aprendizaje debe ser siempre, no lo olvidemos, un camino por el que disfrutemos.
  En un mal momento personal no debemos castigarnos estudiando y practicando en exceso, intentando olvidar aquello que nos preocupa o atormenta.
  Es en esos momentos de práctica cuando más debemos buscar el mayor disfrute posible, tocando con otros, sobre pistas de acompañamiento o tocando los riffs de los grupos que nos gustan.
  
Aunque acabamos de ver algunas razones por las que puede llegar la desmotivación, os quiero resumir otras tantas muy normales, porque como decía anteriormente, es fundamental para convatirlas y saber por qué nos están afectando:

- La falta de objetivos. La principal causante de la desmotivación es la falta de objetivos, debemos tener marcadas esas metas de las que antes hablaba, tanto a largo, medio y corto plazo. Aprender un acorde, tocar varios a la vez en progresión, memorizar una escala, aprender a tocar un solo, etc. Busca horizontes nuevos.
- Un objetivo lejano. Siempre hemos de tener en mente a la hora de marcarnos metas, nuestras capacidades, todos podemos aprender a tocar la guitarra pero cada uno de nosotros tenemos nuestras propias limitaciones.
- Estar extra ocupado. El conseguir equilibrar tu día a día será fundamental para retrasar la llegada anticipada de la desmotivación. La tranquilidad es una clave a la hora de que las ganas de aprender vengan solas.
- Forzar la máquina. Determinantes en la desmotivación son el cansancio físico y mental. Descansa en tu aprendizaje y no fuerces la máquina, evitarás la desmotivación y los riesgos que corre tu salud.
- Un camino que no quieres andar. Lo importante es ser feliz con lo que haces por eso deberías preguntarte si tocar la guitarra es realmente lo que quieres hacer, cuando te falten las ganas de aprender a tocar.
- Recuperar la pasión por lo que haces. Subir nuestra autoestima nos ayudará en esos momentos de bajón y una buena manera de hacerlo puede ser escuchando la música que nos gusta, o porqué no, cogiendo nuestra guitarra y tocar en público para que vean nuestros progresos. Todo vale si vuelve la pasión.

  Recuerda, ante el riesgo de perder la motivación tienes las siguientes herramientas:
Detecta de donde proviene tu desmotivación.
Márcate un objetivo general, pero dividido en otros pequeños y asequibles.
Diséñate un plan.
No te generes expectativas, ni altas ni bajas.
Descansa.
No te obsesiones ni pretendas "ser como..."
No te acomodes nunca en el nivel alcanzado.




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